He aquí un par de divagaciones nocturnas de dos búhos, hijos de la luna, lunaticos por cosas de la vida, artistas por cosas del corazón.

martes, 29 de julio de 2014

Quienes Fuésemos

Recuerdo esos días
en que podía ser feliz,
más que ahora,
con mucha mayor facilidad,
algo tenía que ver alguien
que en ese tiempo tenía nombre,
tenía un espacio en más de un lugar,
así como en lugares que inventé,
con intercambios
de acuerdo al momento,
números, nombres, páginas,
cartas, silencios,
persuadiéndome del final,
ese final que siempre pensé,
aquel que llegué a creer
que era solo una lejana idea,
un temor sin sentido, sin sentido.

En el momento fue para mejor,
en el momento tuvo sentido,
pero ¿por qué es así?,
¿por qué ahora es así?
¿en el momento fue para mejor?

El silencio se compartió aun más,
aún más, todavía más, incluso más,
solo se comparte el silencio.

Ahora lo usual es que no exista
ni un espacio en común,
ni un nombre al que llamar
en silencio, en un susurro,
cuando es demasiada la soledad,
a veces es demasiada la soledad.

¿En qué momento te convertí,
nos convertimos,
en una parte más del paisaje?


jueves, 24 de julio de 2014

Sueño de Sonido a E-A-C

Las palabras crean realidades,
las imágenes crean realidades,
la música crea realidades,
por esto mismo 
yo tomo instrumento,
sin afán altruista
así como tampoco del ego,
solo en la libertad de la creación
me encuentro sumido,
sumido en mis propios sentidos,
sumido en el vaivén de los sonidos,
una nota, seguida de otra,
¿seré acaso yo mi propia guitarra?
o quizá sea un sonido de ella,
una representación del mundo,
de un habitante del mundo
que busca crear otros tantos,
siendo espectador y protagonista,
siendo un acorde, mientra veo,
veo como producen mundos,
se reproducen verdades 
entremedio de certezas,
certezas suspicaces 
procurando una conquista,
del espacio-tiempo,
de tus ojos brillantes al atardecer,
de la libertad del momento,
del movimiento de tus pies
y trenzado de tu cuerpo con el viento.

La pícara melodía es una más
saliendo de mí, a través de mi voz,
mientras se enreda, resuelta,
en la voz de mi acordeón,
formando un solo sonido,
distintos aspectos del mismo espacio,
a esta altura no soy, sino,
una creación de la realidad del acordeón,
un vástago del campo del violín,
un momento del rasgueo de la guitarra,
perdido entre la clave de sol,
la clave de fa, la clave de do,
la clave de mi vida 
está en el ronquido
de mis instrumentos soñadores,
soñadores de realidades,
creadores de mis verdades.